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¿Tabique de Pladur o tabique tradicional?

1/02/2015

Siguiendo el hilo de las preguntas más frecuentes acerca del yeso laminado (PYL), vamos a explicar las diferencias entre un tabique tradicional de fábrica de cerámica y un tabique de Pladur.

Antes de nada, hay que distinguir cuatro características, una es el precio por m2, otra es la rapidez de ejecución, otro es la generación de residuos y finalmente el acabado estético.

 

En cuanto al precio, no hay grandes difrencias. La altísima competencia existente en el sector fuerza los precios a la baja, y cada vez se nos exige más a los profesionales que nos ajustemos.

Obviamente, este ajuste de precios repercute en el ahorro en tiempo y materiales por parte de los profesionales. Entonces, si lo que vamos buscando es el mejor precio, el resultado final, tanto en obra como en pladur, no será comparable con ningún estándar.

 

En la rapidez de ejecución gana el Pladur con amplia ventaja.

Por muy bueno y rápido que sea el albañil, al acometer la partición mediante tabiquería tradicional en una vivienda, se requiere el acopio de grandes cantidades de mortero en polvo, ladillería y agua.

Además de maquinaria como hormigonera, o elementos auxiliares como andamios.

Sólo el suministro de estos materiales en obra, conlleva un gran número de horas de trabajo que por supuesto cuentan.

Una vez está levantados los tabiques hay que realizar las regatas para el paso de las instalaciones, con el número de horas y la generación extra de escombros que conlleva.

Una vez se termina el trabajo, nos queda revocar o enyesar. Para ello se vuelven a emplear muchas horas en limpieza de obra, y suministro de gran cantidad de yeso o mortero y agua, y posterior limpieza y desalojo de escombros

Estimamos que entre un tabique de pladur listo para pintar y un tabique de obra enyesado y lucido, listo para pintar hay una diferencia de aproximadamente el doble de horas entre uno y otro.

 

En cuanto a la generación de escombros, ya hemos visto en el párrafo anterior las diferencias.

Una vez terminados los trabajos de albañilería tradicional, nos queda el desalojo de un gran volumen de desperdicios, como los sacos de mortero, recortes de ladrillo, polvo, etc...

Todo esto comporta un gasto en horas y contenedores para la runa.

Naturalmente, el pladur también tiene un desperdicio, pero en un peso y un volumen muy inferior al del tabique de obra.

 

El acabado estético, a simple vista no ofrece grandes diferencias. Los dos tienen una planimetría perfecta, son lisos y uniformes.

La mayor diferencia está en el famoso "suena hueco" de los tabiques de pladur.

Pero ese "hueco" tiene sus ventajas, e incluso es una de las razones de ser del pladur.

Ese hueco interior, nos habilita, por un lado a pasar todas las instalaciones eléctricas y sanitarias, facilitando su instalación y su inspección en caso de ser necesaria. Y por otro lado nos permite la instalación de materiales aislantes termoacústicos.

La flexibilidad del material junto con la capacidad de albergar en su interior materiales aislantes, hacen que la tabiquería de sistemas de placas de yeso laminado, ofrezca unos valores de aislamiento termoacústico mayores que las del tabique tradicional.

Etiquetas: pladur obra tabique aislamientos diferencias

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